Piensa en una pregunta que pueda responderse con sí o no, escríbela si quieres, y voltea la carta. El tarot te dará su veredicto... y su porqué.
Escribirla te ayuda a concentrarte (es opcional y no se envía a ningún sitio)
Cada carta del tarot tiene una polaridad: las de energía expansiva (El Sol, El Mundo, La Estrella...) responden sí; las de energía de freno o revisión (La Torre, El Diablo, La Luna...) responden no o sí, con condiciones. Recuerda: es una orientación rápida. Para decisiones importantes, una pregunta de sí/no se queda corta: necesitas contexto, matices y una tirada completa.
Una tirada automática te da una pista. Una consulta privada te da un mapa completo: tú preguntas, las cartas responden y yo te lo interpreto en persona.